jueves, 31 de mayo de 2012

Palabras para vosotros.

Gracias.
Gracias es solo una palabra.
Quisiera corresponder a vuestro regalo, tan valioso y tan querido para mí.
Y no es momento de abandonar nuestro discurso. Mejor seguir en esta playa...





No tenemos nuestra canción, pero tenemos "nuestro poeta"! y no puede faltar en nuestra despedida. ¿Recordáis cómo "vimos" a los ángeles de Alberti?  Pues de nuevo oiréis "cerrad los ojos"...  " Imaginad   que el agua, como un caballo blanco..........." y donde quiera que vayáis, llevaos el mar.

Juan Carlos Mestre: "Lección de geografía"

Antífona del otoño en el valle del Bierzo (1985)


QUIEN no haya visto el mar que se levante,
yo os lo voy a contar, cerrad los ojos.
Imaginad que el agua, como un caballo blanco,
se hubiera subido al campanario.
Las hojas de los árboles son peces,
la nieve, espuma de cristal sobre las olas.
Como de un vaso de luz
que sostuviera la mano de Dios,
van cayendo una a una las gotas de la vida.
Así, el inocente pajaro,
la piedra, el musgo o la mariposa
van entrando en el agua que ya todo lo cubre.
Creeréis que el mundo, desde siempre,
ha ido llevándole sus ríos.
Del fuego, de la oculta ceniza de madera
ha tomado el mar su verde brote de esmeralda.
Como el ruiseñor que canta
en los jardines de la tierra
también las caracolas en sus profundos valles
celebran la música.
Por eso al acercar tu oído
a ese bello laberinto de leche
escucharás, aunque no quieras,
el inmenso ruido de la mar.
Ahora ya lo sabéis,
y sólo falta empujarlo, entre todos,
al aire.




Y no habrá discurso, solo palabras, palabras viejas usadas con emociones nuevas, palabras para vosotros:


...
Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.
Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.
Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

J. Agustín Goytisolo ("Palabras para Julia")


Pues sí, Paquito, me emocioné. 
Pero por mucho que os quiera, ni se os pase por la cabeza que esto se va a acabar sin........ Machado!!!!!! Sí.... (¿me veis la cara de mala?jajaja). No es por eso, no. Es porque con él, el silencio que queda al final de todo suena desde dentro, pleno y emocionado. En ese silencio interior, se tiene conciencia de lo que se siente. Es un silencio que dice más que las palabras, porque es una invitación a reflexionar en la emoción que se guarda muy adentro. Se trata de descubrir que el silencio está lleno de palabras. El silencio está lleno de emociones. Y desde estas premisas, la única conclusión posible es que las palabras son emoción.

Os marcharéis. 
Quedará algún recuerdo algún tiempo,
pero algún día encontraréis palabras conocidas que despertarán una emoción, y ahí nos reencontraremos, en algún recodo del camino  que ahora empezáis a recorrer. Y cuando vuelva a leer estos versos en otra clase, con otro curso, me quedaré un poco sombría, meditando. "Suena el viento en los álamos del río". Estaréis muy lejos, en vuestro camino que se aleja.


                                                         " Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.

La tarde más se oscurece;
y el camino que serpea
y débilmente blanquea
se enturbia y desaparece."




Se acabó. No es tiempo para la melancolía. Todo el mundo a clase a preparar sintaxis, textos periodísticos, perífrasis, morfología, etc., me dan lo mismo selectividades que septiembres. Vamos, que hay tarea.



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