miércoles, 21 de octubre de 2015

Juan Ramón Jiménez: El autor en su contexto.




 1)LA LÍRICA  EN LOS  INICIOS DE SIGLO XX. INTRODUCCIÓN.

En 1898, España pierde sus territorios de ultramar en la guerra contra Cuba y  EEUU. Una imagen desastrosa del ejército español y de sus mandos, la ineptitud de los políticos de la época, la miseria de un país que no sale del caciquismo y el atraso, la falta absoluta de interés por la cultura y la educación, la degradación social,...todo esto pesa demasiado en las conciencias y el intelecto de los escritores, científicos  e historiadores de la época. El pesimismo impregna la escritura de principios de siglo.
Así, en 1901 tres jóvenes escritores, Azorín, Baroja y Maeztu, firman un manifiesto que denuncia esa situación de España. El filósofo Ortega y Gasset los denomina Generación del 98, e incluye al ideólogo del grupo, guía estos jóvenes escritores, don Miguel de Unamuno, a Valle-Inclán y al poeta Antonio Machado, que mostró una honda preocupación por los problemas de España. Aunque no todos sus componentes aceptaban pertenecer a esta agrupación, es cierto que tienen algunos rasgos comunes: un lenguaje que busca la claridad, la recuperación de palabras "terruñeras", un léxico que sostenga las ideas con cierta intención didáctica, o al menos reflexiva, y unos temas que se centran en las dos preocupaciones de los intelectuales de principio de siglo: la preocupación por España, un país demasiado resignado a la pérdida y la miseria, y el existencialismo incipiente que recorre muchas de las obras de estos autores, una pregunta constante y dolorosa sobre el sentido de la vida y el papel del individuo en una sociedad que  lo conduce al desencanto.

A la par que se desarrolla esta postura ideológica,  Rubén Darío llega a esta España cargado con las propuestas  literarias del París bohemio y transgresor de Baudelaire, Mallarmé y Verlaine. Su libro Azul (1888), supone el inicio del Modernismo.

Todos los autores de la época tienen algún tipo de contacto con esta corriente de léxico riquísimo y sensibilidad exaltada (destacan Manuel Machado y Salvador Rueda, así como algunas obras poéticas de Valle-Inclán), pero solo algunos cultivarán con éxito este estilo. Nos centramos en los dos más destacados: Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez.

Antonio Machado se deja seducir por el Modernismo en su primera obra, Soledades, si bien su estilo contenido, ese recato emocional que caracteriza a su obra, hacen que el resultado sea personal y distinto, próximo a su segunda etapa, marcada por su estancia en Soria, la muerte de su esposa y sus preocupaciones existenciales. En Campos de Castilla suma sus reflexiones sobre el estado del país,  sobre sus vicios y defectos, sobre una educación anquilosada y un presente mísero. Abandona el modernismo, si bien queda el gusto por la adjetivación cromática, pero con tonos más apagados, otoñales, maduros.

Con la Generación del 98 acaba una visión de trágica de la España del momento que es rechazada por el siguiente grupo generacional, un grupo que se caracteriza por su carácter intelectual, en el que está integrado Juan Ramón Jiménez, y que seguirá las directrices sobre el concepto de creación artística marcadas por Ortega y Gasset. Son la denominada Generación del 14.


Generación del 14:

El proceso creativo de Juan Ramón es fiel reflejo del cambio coyuntural que está sufriendo el concepto de creación en el ámbito cultural español y europeo. Detengámonos en ese entorno, el denominado Novecentismo, y a un grupo de intelectuales que forman la Generación del 14.

La Generación del 14 son un grupo de escritores que se diferencian de la generación anterior por dos cualidades: son más metódicos y racionales; son, por encima de escritores o artistas, intelectuales. La nueva élite intelectual está liderada por Ortega y Gasset, el filósofo español más importante del siglo XX, que denuncia la "literatura caduca" y la "política de los viejos". El conjunto de ideas que subyacen en las propuestas de estos pensadores es el Novecentismo, que propone una transformación de España, un alejamiento del pasado para buscar un futuro moderno, conectado con las Vanguardias europeas, que abandone todo lo viejo y que construya una nueva historia. en cuanto a la estética, se propone una renovación total. Siguen las propuestas de Ortega en su obra La deshumanización del arte , que concede al proceso creativo una independencia nueva y un valor en sí mismo. Es el momento del auge de las vanguardias europeas, del vitalismo de Nietzsche, del Creacionismo.
Ortega propone la creación de un arte desvinculado de la realidad, un arte puro, alejado de los sentimentalismos y en búsqueda constante de la perfección a través de la inteligencia. "El arte moderno-nos dice- no solo es impopular, sino que es también antipopular, siempre tendrá a las masas en contra". Ortega también  concreta las siguientes características del nuevo arte de las vanguardias:
- Es un arte puro, centrado en la forma.
- Es un arte deshumanizado : busca la emoción estética, no las emociones humanas.
- Es un arte intelectual.
- La poesía debe ser antirromántica: pura creación verbal, centrada en el proceso creativo.
- El arte debe alejarse de la tragedia de la realidad, es preferible la ironía, incluso el juego creativo.

Estas características deben hacernos recordar la poesía de JRJ a partir de su segunda etapa, y quizá nos ayuden a comprender por qué ese rechazo a algunas de sus obras iniciales que hizo el autor a lo largo de su vida.
Las propuestas de Ortega son coherentes con la ideología europeizante de los intelectuales de la época, los primeros en entrar en contacto con los movimientos de las vanguardias europeas.
(Las Vanguardias las incluiremos en nuestro siguiente tema).


2)JUAN RAMÓN JIMÉNEZ. ETAPAS DE SU POESÍA.

DATOS BIOGRÁFICOS:

Para conocer los datos de su biografía, y su obra, consultar la información del Centro Virtual Cervantes CRONOLOGÍA ( o cualquier otra página con información contrastada).
El contexto histórico, social y cultural de Juan Ramón Jiménez es muy complejo, si bien él gozó de una situación social privilegiada. Para una aproximación general a su época y a su figura, sería interesante que vierais este documental sobre el autor que estudiamos:


SU OBRA:

Juan Ramón Jiménez  hará suyo el Modernismo en muchas de sus obras iniciales. También hay rasgos del Romanticismo en sus primeros poemas, pero pronto inicia esa transformación personal que hace del lenguaje modernista para tratar temas populares, incluso folclóricos (andaluces),  a través de la elevación, de la sublimación que aporta su poética, en constante proceso de reflexión sobre la creación misma. Empieza a sumar así figuras estilísticas como la metáfora pura y la sinestesia, que se van aproximando a la imagen visionaria que tanto influirá en la Generación del 27.  Sin embargo, y aunque en el caso de Juan Ramón Jiménez es un tanto complejo separar las  etapas dada la continua revisión a la que somete a su obra, y a que la considera toda como una unidad en un proceso vivo, su denominada poesía pura no se inicia hasta 1916, con Diario de un poeta recién casado. 

CARACTERÍSTICAS DE SUS ETAPAS:

Etapa sensitiva (1898-1915)

Influencias del Romanticismo de Bécquer y de las corrientes que trajo consigo el Modernismo (simbolismo, parnasianismo). Se centra en el paisaje, en la melancolía, la vaguedad, la evocación. Es  una poesía se centra en la musicalidad y el color para describir los recuerdos de la infancia, los sentimientos amorosos, el paso del tiempo. Esta es la época de la emoción y la visión de la belleza desde una sensibilidad exaltada. Dentro de esta etapa, hay ya algunos poemas en los que se presiente el anhelo de superación del modelo poético, la búsqueda de una poética personal, la reflexión que lo acerca a su segunda etapa.

Etapa intelectual(1916-1936)

Desde la publicación de Diario de un poeta recién casado en 1916 hasta el estallido de la Guerra Civil. Es la etapa de la denominada "poesía pura". El proceso de reflexión sobre el proceso de creación se ve influenciado por las propuestas de Ortega y Gasset, que recoge las tendencias innovadoras que ofrecen las vanguardias europeas. En esta línea, Juan Ramón se aleja de la estética modernista y profundiza en un mundo personal complejo donde las palabras tratan de recobrar su sentido más puro, su significado primigenio, su esencia. Juan Ramón inicia ese proceso desde 1916 cuando incorpora el mar a su simbología personal. El mar es eternidad, inmensidad, soledad; el mar escapa al tiempo, es el espacio con el que se identifica el alma. Es también un lugar donde la muerte se diluye, no alcanza al poeta. Desde el punto de vista estético, aunque se renuncia a los recursos modernistas, se alcanza una nueva vía para lograr la belleza absoluta: la depuración del texto en el que cada palabra es elegida cuidadosamente para que aporte la esencia deseada. La perfección es belleza.


Etapa verdadera (1937-1958)

Se produce por entero en el exilio. Juan Ramón y su esposa, Zenobia Camprubí, revisan continuamente la producción poética. El proceso de creación personal continúa y el autor escribe numerosas obras. Podríamos establecer una evolución que se asemeja a la ascética y que culmina en una especie de mística que se refleja en obras como Animal de fondo, o Dios deseado y deseante, donde el mundo real entra en confrontación con el mundo poético, un conflicto entre la realidad y su esencia que se resuelve con la victoria de lo espiritual en un espacio que crea el poeta, y puesto que él es el creador de ese mundo, asume el papel de dios de esa esfera que encierra la esencia de la eternidad.

COMENTARIOS DE POEMAS DE ESTAS ETAPAS: Comentarios I. Comentarios II


Para ampliar la información, tenéis las entradas del blog organizadas en la etiqueta JUAN RAMÓN JIMÉNEZ,



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